domingo, 22 de mayo de 2016

Tú eres mi Hogar

- Espera aquí, ahora vuelvo.

Recordaba las últimas palabras que le dijo, no exactamente las palabras, pero sí el tono de aquellas; tranquilizadoras, generadoras de confianza.

Así que él esperó, una eternidad... No regresaba.

Con el tiempo decidió moverse de allí. Buscó agua y alimento, pero no encontró lo que necesitaba.

Corrió entre los árboles, con tal de hallar el camino que lo condujera a su hogar, junto a su amo.

Pronto encontró una casa. Fuera había dos perros, bastante más grandes que él. Le ladraron para que se alejara, pero antes de hacerlo, apareció una mujer que se acerco a recogerlo. Le dio agua y lo alimentó.

Hoy hace tres años de aquel día. Los tres protegen la casa de María, su hogar. Un lugar donde el amor entre los miembros de la familia es inquebrantable, y el abandono, inconcebible.



Fin

Amor

Amor. Creía conocerlo bien.

El sentimiento más poderoso del mundo. Aquel que atrae hacia cualquier ser vivo la esencia de lo necesario. El vínculo de unión entre todos y todas las cosas.

Creía conocerlo bien. No imaginaba poder hallarlo de un modo más intenso y certero.

En la mirada de un padre, el abrazo de una madre, el cariño de un hermano, la complicidad de una mujer, el compadreo de un amigo.

Creía conocerlo bien, en todo su esplendor.

Hasta el día en el que te conocí... Y compartí contigo la mirada, el abrazo, el cariño, la complicidad y el compadreo. El día que te vi reflejado en mis ojos y me vi reflejado en los tuyos. En nuestras almas.

Hijo mío; creía conocer bien el amor, pero ahora ya no lo creo...

... Ahora se de veras lo que es.




Fin